Limpiando las bolas
Jesús Quintana y su compañero Liam -competencia del Nota, Walter y Donny en el torneo de bowling-, limpiando las bolas en la bolera.
Combatiendo la procrastinación... a partir de mañana.
Esta foto la tomé el otro día dentro de una oficina de La Caixa:
Entiendo que se fomente el uso del cajero automático para las operaciones sencillas, y además yo no tengo ningún problema en hacerlo con 600, 1.000 ó 2.000 euros. Incluso lo prefiero, porque un cajero automático es bastante más agradable que la mayoría de los empleados de La Caixa a lo largo y ancho de este país.
Además, con tal de no sufrir las colas debidas a que solo hay una línea de caja abierta, de no tener que interrumpir la conversación dos o tres veces porque les suena el teléfono, de esperar a que el empleado se informe de una operativa simple que debía conocer pero no conoce, de no escuchar cómo me mienten cada vez que intentan venderme tal o cual "maravilloso" producto, etc. etc.. etc., siempre trato de usar el cajero.
Pero en general y como límite mínimo, 600 euros (100.000 pesetas) me parece mucho, demasiado.
Con lo que te cobran por todo -La Caixa es una caja bastante cara-, el hecho de que se nieguen por sistema a dedicarte tres minutos para que puedas ingresar o reintegrar un importe menor o igual a 600 euros creo que es un desprecio al cliente, o mejor dicho, otro desprecio más de los muchos que caracterizan a La Caixa.
Me parece que el cartel diga "Oye, tío, no nos molestes, usa la jodida máquina cuando vengas a traer dinero para que nosotros hagamos negocio con el". Y encima van y te cobran anualmente "gastos de mantenimiento de cuenta", y también de tarjeta (la del cajero)... ¿No sería más correcto que te pagasen un incentivo a cambio de marearte, putearte y maltratarte?
Personalmente, de las varias cajas y bancos de los que he sido cliente, el trato al cliente de La Caixa me resulta el peor de todos con diferencia. El problema no es una cosa, sino la larga lista de despropósitos que van acumulando.
De La Caixa se habla mucho tanto dentro como fuera de Internet, y no precisamente para bien. No sé si esta "entidad social" está valorando la creciente mala fama que va adquiriendo, pero hay cosas cuyo único arreglo -desgraciadamente- es que pase el tiempo suficiente hasta que se caigan por su propio peso.
En este universo todo tiene un límite, excepto la estupidez humana, claro ;-)
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19.3.10
Brenda:
Esto no está funcionando.
Tu lo sabes. Yo lo se.
Me he marchado.
Adiós.
--Mark
P.D.- Me llevo al perro. Te odia.
--Toda esta fama sobre que los hombres quieren más sexo que las mujeres... Los libros de sociología dicen que eso solo es otra forma más de rebajar a las mujeres, manteniéndolos a ellos en un pedestal.
--¿De verdad?
--¡Claro!. Las mujeres son iguales que los hombres en todos los aspectos. Somos tan sexuales como cualquier otro tío.
--¡Vaya!
--¿Quieres ir a hacerlo en los lavabos?
--¡NO, BESTIA! ¡Diosss!
--¿Y conmigo?
¡¡TIOS, SOIS ASQUEROSOS!!
--Creo que te han informado mal.
--El hecho de que yo no quiera follar en unos lavabos públicos no significa que a las mujeres nos guste el sexo menos que a los hombres.
--Sí que lo significa.
--¡Es cuestión de ser selectivo! ¿Vosotros tendríais sexo con una chica cualquiera de este local?
--A-ja.
--Claro.
--¿Por qué está triste Sandi?
--Está flipandoHa vislumbrado, por primera vez, el horror del impulso sexual masculino en la adolescencia...
--...y la vida de malentendidos y sufrimiento que nos espera a todos los que intentemos jugar al cruel juego de la naturaleza.
--O quizás piensa que somos patéticos.
Procrastinando más allá de las fronteras por donde suelo procrastinar, me he encontrado con este vídeo.
Al parecer es parte de un curso japonés que trata de ayudar a los hombres a vencer la timidez y ser capaces de mantener la mirada a las chicas, en vez de esquivarla inmediatamente (que es lo que haría un tímido).
Estas cosas me resultan curiosas porque de pequeño yo era extremadamente tímido. Afortunadamente lo fui venciendo con el tiempo, y aunque luego me volví asocial (que no anti-social), al menos esto último sé por qué me ocurre: Tengo una baja tolerancia a la estupidez humana ;-)
El vídeo es muy simple: Una chica mira a la cámara durante un minuto, y el ejercicio -se supone- consiste en mantenerle la mirada. Los más tímidos pueden tener alguna dificultad para hacerlo, pueden sentirse incómodos o incluso intimidados. Que sea una grabación en lugar de una persona -físicamente presente- le quita "hierro" al asunto para ir empezando.
[Nota para torpes sociales: En el mundo real NO debéis mirar fijamente a los ojos a nadie durante un minuto entero, entre otras cosas porque seríais percibidos como una amenaza. Esto es solo un ejercicio, no algo a imitar por ahí, Ok?]
Bien; ahora probad si queréis (el vídeo no contiene bromas ni sustos ni nada de eso):
¿Qué tal?
Por mi parte, sinceramente, no he podido mantener la mirada a los ojos de la chica durante todo el tiempo. Pero no porque me sintiese incómodo, sino porque me fue totalmente imposible no mirarle el canalillo tres o cuatro veces :))
Lo cierto es que según los comentarios del vídeo en Youtube (aparte de las típicas tonterías), no soy ni mucho menos el único al que le ha ocurrido esto, cosa que cabía esperar. Total, que como se suele decir en estos casos: "Al parecer lo mío NO es una enfermedad".
Esto me ocurre también en el mundo real, y se que ellas se dan perfecta cuenta. Pero ¿qué queréis que haga?... Simplemente, no puedo evitarlo :-)
(Visto en Hombrelobo)
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9.2.10
Etiquetas: chicas, curiosidades, humor