La Salud Mental y los Políticos

Ayer, mientras cenaba, estaba puesto el canal de TV Intereconomía, donde entrevistaron al Dr. José Cabrera Forneiro, médico psiquiatra forense y autor entre otros del libro La Salud Mental y los Políticos.

Habló sobre su libro y contestó principalmente a dos preguntas: Qué es la salud mental y si pensaba que los políticos españoles estaban mentalmente sanos.

A lo primero respondió que tener salud mental no es solamente no ser esquizofrénico ni tener otros problemas neurobiológicos graves comúnmente conocidos, sino que también es poseer una vida emocional y afectiva lo suficientemente positiva y equilibrada como para que no aparezcan sistemáticamente síntomas como pueden ser no poder dormir bien, tener complejos, miedos irracionales, tendencia a un excesivo estrés o ansiedad, etc. En definitiva, tener también buena salud dentro del ámbito más concreto de la psicología, lo que generalmente conlleva cierto grado moderado de felicidad.

Añado de mi propia cosecha que por supuesto nadie es perfecto, ni física ni emocionalmente, pero hay una línea (y es muy fina) que separa lo sano de lo patológico, especialmente en psicología. En términos comunes se suele decir que en los casos más leves, cuando una persona está limitada o seriamente condicionada por cuestiones internas en algún aspecto de su vida, o cuando se hace daño a sí misma (o a los demás sin razón alguna y sin percatarse de que les está haciendo daño), tiene una patología.

Todos somos neuróticos en cierto grado, al igual que todos nos hemos resfriado alguna vez o tenido algún problema digestivo -por ejemplo- leve. Eso no es necesariamente patológico, pero si nuestras neurosis están deformando nuestra percepción de la realidad, si tenemos una personalidad paranoide o esquizoide, y si en general nuestra vida se ve afectada por factores internos, no estamos del todo sanos*.

A la pregunta de si los políticos españoles están mentalmente sanos, su respuesta fue un claro y seguro "no".

Aparte de eso, algo interesante que comentó fue la diferencia entre las campañas electorales en EE.UU. y en España. Aquí todo se queda en predicar una lista de promesas imposibles de cumplir (y cada vez más un ataque infantil al adversario), mientras que en EE.UU. los candidatos han de exponer prácticamente sus vidas completas a la gente, de forma que los electores llegan a saber muchos detalles de sus vidas personales y profesionales de los candidatos, pudiendo así hacerse una idea mucho más concreta de sus perfiles, intereses, motivaciones, etc., lo que sin duda es de gran ayuda a la hora de elegir y posteriormente comprender la conducta de cada uno (otra cosa es que al final no haya ningún candidato realmente merecedor, como suele pasar).

Destacaría también la cuestión de "qué lleva a una persona a ser candidata a determinado poder". Comentó que a veces es una cuestión de vocación de servicio público y a veces es el resultado de alguna carencia afectiva o de algún complejo que lleva a la persona a intentar obtener una recompensa mediante el ejercicio de un poder. Las motivaciones de tipo narcisista son muy frecuentes en la búsqueda de poder.


Su exposición del tema me pareció bastante clara, coherente con otras lecturas a las que soy bastante aficionado, y además muy medida (pudo decir las cosas con mucha más crudeza).

Busqué sobre él en Internet y al principio me "asustó" ver que había participado en Cuarto Milenio, del fantasma Íker Jiménez, pero vi los vídeos y afortunadamente se limitó a certificar la veracidad de experimentos como el de la cárcel de Stanford, el experimento de Milgram y algún otro bastante más bestia hecho con animales en el Este durante la Guerra Fría.

Supongo que su trabajo puede ser interesante de seguir. En España escasea la gente crítica y la divulgación científica seria, a todos los niveles y en todas las áreas.


BTW.: Recordemos que por ahí anda un listado enlaces al programa Redes.

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