Así es como te manipulan

"In dubio pro reo" es un principio jurídico muy importante, y un pilar del Derecho penal. En un idioma no-muerto viene a significar la idea que conocemos como "toda persona es inocente hasta que se demuestre su culpabilidad", y sirve para que nadie pueda utilizar la Ley en falso, en contra de otra persona o personas inocentes, y que estas acaben pagando por algo que no han hecho.

Ahora, veamos como nos intentan manipular:

Lorente también ha destacado que debido a que los casos de violencia machista ocurren por lo general en el ámbito privado, son difíciles de demostrar. "Eso no quiere decir que no haya ocurrido esa violencia; no se debe relacionar la ausencia de una sentencia condenatoria con la conclusión de que es una denuncia falsa", ha apuntado.


Esas palabras son una verdad a medias, y además con muy mala intención.

La gente tiende a simplificar las ideas, y salvo que se especifiquen claramente las distintas opciones, suele pensar -por ejemplo- que lo que no es bueno, es malo, y que lo que no es malo, es bueno. Es decir, se tiende a pensar en términos si/no o blanco/negro, porque considerar que prácticamente todas las cosas e ideas no son blancas o negras sino que tienen grados o un punto intermedio y neutro, es difícil, lento y requiere un esfuerzo mucho mayor. Además, mientras más emocional sea la cuestión, más fuerte será la tendencia a pensar en esos términos.

La cita es cierta pero incompleta, lo que de por sí induce a obtener una conclusión muy concreta: ("eso no quiere decir que no haya ocurrido esa violencia") ergo, "ha ocurrido" (según el pensamiento en términos blanco/negro).

Si bien a veces no hay una sentencia condenatoria simplemente porque un hecho no ha podido ser probado (esta idea se menciona explícitamente), otras veces es porque se ha probado que ese hecho no pudo ocurrir (esta otra idea se omite).

Por si esa sutil omisión no surtiese efecto, se ha asegurado de añadir antes "debido a que los casos de violencia machista ocurren por lo general en el ámbito privado, son difíciles de demostrar", sugiriendo con toda claridad que el problema realmente está en poder demostrarlos, no en la posibilidad de que no hayan ocurrido.

Sí, se trata de Miguel Lorente [1] [2], el conocido mercenario del Ministerio de la "Desigualdad", a las órdenes de Bibiana Aído. Y lo que trata de hacer es tapar una de las recientes evidencias de que el sistema falla de forma estrepitosa.

No todos los casos de graves injusticias acaban en prisión, a menudo -tengo constancia de ello- acaban "solo" en una ruina económica y/o la pérdida de los hijos. Y no todos los casos salen en los periódicos, claro.

Este tipo de trucos es utilizado a diario por vendedores, políticos, abogados y gente que quiere influir de los demás. Se ha experimentado con él en el campo de la psicología social, y se sabe que funciona bastante bien en sus numerosas variaciones y posibles aplicaciones.

Es la vieja idea de que una misma pregunta puede hacerse de distintas formas, tanto, que la respuesta puede llegar ser diferente. En sí misma no es una idea muy complicada, pero se puede elevar a unos niveles de sutileza y virtuosismo impresionantes.

El problema no es que no queramos igualdad, sino que el fin no justifica los medios.