"Si eres crítico, eres un criminal"

Esto me jode sobremanera. Que me digan "si no estás conmigo, estás contra mi". Es una criminalización gratuita que venimos sufriendo en muchos ámbitos, solo por decir que no estamos de acuerdo con determinados métodos y formas.

Miguel Lorente, delegado del Gobierno para la violencia de género, es un buen ejemplo de esta actitud. Veamos por qué:

Lorente cree que el aumento de la violencia en el maltrato es una "reacción" al avance en la lucha contra esta lacra

El delegado del Gobierno para la violencia de género, Miguel Lorente, atribuyó hoy el incremento de "la violencia en la materialización del crimen" en los casos de maltrato machista a una "clara reacción" frente al avance en la lucha contra esta lacra y en la igualdad de género.

Está diciendo que lo está haciendo bien pero el tema va a peor. Interesante. Ya sabéis eso de que "la clave para triunfar es encontrar a alguien a quien echarle la culpa de tu incompetencia".

Pero eso es solo un aspecto. Ahora viene lo bueno:

Así, en declaraciones a RNE recogidas por Europa Press, Lorente explicó se están detectando "elementos de reacción, de posicionamiento crítico social y de un incremento de los violentos", que según afirmó están "reforzándose en su posición" como "una clara reacción frente a todo lo que ha supuesto el avance en cuanto a señalarlos como fuera de la normalidad y a todo lo que significa la igualdad alrededor de esos movimientos".

Genial. Es decir, culpa a la crítica que reciben las formas y métodos usados en todo este asunto de la "igualdad" de: Primero el "incremento de la violencia" (entiendo que se refiere a intensidad), y segundo, del "incremento de los violentos" (cantidad).

Desde luego, el Ministerio de Cultura y el de Igualdad están compartiendo métodos: "O comulgas conmigo diga yo lo que diga, o eres un criminal".

Uno puede sentirse aludido o no (no insulta quien quiere sino quien puede), pero estos repetitivos mensajes van dirigidos a la sociedad, y al final ya no es un solo idiota el que te insulta sino una parte de la sociedad, todos aquellos que no pueden o no quieren pensar. Al estilo religioso, vaya: O tienes fe, o eres un pecador, pero en cualquier caso no se te permite pensar.

¿Qué pretenden? ¿Erradicar el pensamiento crítico? ¿Destruir la credibilidad de los que discrepan?

Es curioso, porque precisamente la característica más sobresaliente de una democracia es que se te permite pensar y expresar tus ideas sin que eso te convierta en un criminal, sobre todo cuando lo que dices no es algo aleatorio sino que se basa en datos reales, como la ineficacia de la Ley integral contra la violencia de género a la hora de prevenir maltratos y homicidios (las cifras de este año dejan mucho que desear), y también los daños colaterales (por ejemplo las denuncias falsas que tanto daño provocan en estos casos).

Ya sé que ellos no quieren reconocer los fallos, especialmente las denuncias falsas, pero ahí están.

Poner a una parte de la sociedad en contra de la otra simplemente porque no son capaces de hacer su trabajo es una actitud que apesta. Apesta a hipocresía, apesta a maldad, y por supuesto apesta también a política partidista, que es un cáncer que tenemos en este país, y del que no se salva ningún partido político.

En resumidas cuentas, lo siento pero no me trago la doctrina, ni tampoco acepto que los que se supone que me representan me llamen criminal por el simple hecho de decirles que -a la luz de los datos reales- es obvio que se están equivocando. Porque no es que yo sea un anti-sistema, no, lo que falla no es el sistema sino las personas, así que yo diría más bien que soy alérgico a los idiotas, a los estúpidos, a los manipuladores y a los que se comportan como cerdos.

Ahora pueden seguir criminalizando a los hombres si quieren, pero eso solo va a contribuir a desgastar su (ya casi inexistente) credibilidad, a poner de manifiesto su incapacidad y su repugnante tendencia a culpar a los demás. En definitiva, a hundirlos más aún de lo que ya están.

Los que queremos y respetamos a las mujeres porque no hay razón alguna para lo contrario, porque son seres humanos, porque tenemos madre, hermanas, tías, primas, amigas, etc. somos una inmensa mayoría, somos lo común, y eso es algo que basta con salir a la calle para comprobarlo. Y desde luego no entra dentro de mi experiencia eso de "cruzarse de brazos", nunca desde que tengo uso de razón. ¿Qué clase de campaña es esa de "no te cruces de brazos"? ¿Quién se cruza de brazos?

No confundamos a los violentos con las buenas personas; la confusión, las generalizaciones y la histeria colectiva no le hacen ningún favor a las víctimas del maltrato.