Aberraciones

Ayer en El País: 3.500 euros de pensión para que un chico no prefiera a papá

Tal y como yo lo veo, el tema no es ya una cuestión del mantenimiento del hijo, sino del valor monetario de la madre.

El juez decide que la madre vale 3.500 euros a ojos del niño, y que si valiese menos el niño la patearía. En otras palabras, le ha puesto a esa mujer una etiqueta de P.V.P. pegada en la frente.

Aberrante.

Ordenarle una educación "reservada a una élite social", la chacha y la ropa cara mientras que a muchos ex-maridos se les ordena vivir en la pobreza, me resulta bastante esclarecedor.

Ah, y con dinero de por medio sí que existe el SAP (pero a la inversa, claro).

En fin; todo lo que se excede a sí mismo, explota. Ya queda menos.