Goebbels y la prostitución

Un paréntesis en el cachondeo y los sarcasmos para un asunto bastante serio.

La Concejala-Delegada del Área de Igualdad del ayuntamiento de Sevilla, Victoria Martínez Ocón, ha presentado -de la mano del ayuntamiento de Sevilla- una incendiaria campaña de propaganda goebbeliana para agitar severamente conciencias, y que así se apruebe un ambicioso plan -con su correspondiente futuro presupuesto- destinado a erradicar toda forma de prostitución sexual femenina (la masculina no).

Victoria necesita dinero. Yo también. La diferencia entre Victoria y yo es que ella juega a ser la nueva Iglesia política, y yo no estoy dispuesto a ser ni a sufrir nuevas Inquisiciones.

Tratar de imponer leyes morales a los ciudadanos es una pésima idea, más aún cuando se miente descaradamente ocultando datos y tratando de silenciar bocas.

Desoyendo a los colectivos de mujeres a favor de esta actividad, el texto criminaliza sistemáticamente a todos los hombres -cómo no-, que contratan servicios sexuales, aunque no a las mujeres que también lo hacen cada vez en mayor número, solo que de forma más discreta.

Hay muchos tipos de prostitución tanto masculina como femenina. La propuesta de Victoria muestra solo una o dos de sus caras.

Afirma poseer la razón para emitir juicios incuestionables que hasta ahora solo le competían a Dios (o en su defecto a la ética personal de cada uno, el cual es mi caso), y aprovecha para emitir ya algunos de ellos.

La propuesta de actuación contiene aportaciones de unas Jornadas de carácter cerrado celebradas en Sevilla en octubre de 2005, organizadas a iniciativa del Centro de Atención a la Mujer Leonor Dávalos (del Área de Igualdad del Ayuntamiento de Sevilla) y en las cuales no ha participado ningún representante de los distintos colectivos de mujeres que defienden el derecho a ejercer la prostitución de una forma regulada y digna.

Sobre esta posibilidad de regular la prostitución dice la concejala textualmente:

"Qué se discuta sobre si hay que legalizar la prostitución o como mejorar las condiciones de las mujeres prostituidas, no sólo representa una perversión del lenguaje, sino también de todos los sistemas de una sociedad democrática"


Eso es una paradoja y lo demás son pamplinas. Menudo concepto de "democracia", uh?

No me cabe la menor duda de que tanto el Área de Igualdad del Ayuntamiento como otras instituciones y profesionales diversos pueden y deben realizar una importante tarea en pro de la igualdad entre sexos y la seguridad de mujeres en diversas situaciones de peligro, pero en mi opinión, una persona con el carácter manifiestamente fascista de Victoria Martínez Ocón y su patente desconocimiento sobre un asunto tan importante y complejo como las múltiples caras de la prostitución sexual, debió abandonar su cargo ayer, si es que aún le quedaba algún vestigio de humanidad más allá del que toscamente aparenta.

Esta vez, a la Ley integral contra la violencia de género se le pide mucho más. Se le pide que acoja a la prostitución como un delito de violencia, contra la voluntad de mujeres que piden la legalización de la prostitución. ¿Alguien da mas?.


Victoria: Tu no eres Dios. Tampoco eres la conciencia de los ciudadanos. Eres peligrosa para una democracia, donde todas las personas tienen voz y voto. No puedes emitir juicios morales y hacer propaganda de ellos desde tu privilegiada posición, eso es un abuso y un insulto a los ciudadanos, para los que trabajas, y especialmente para las mujeres -las que te simpatizan y las que no-. Detesto escribir estas cosas, pero me siento obligado porque lo que tu estás haciendo, paradójicamente, carece del más mínimo sentido de la ética.

Se suponía que Alfredo Sánchez Monteseirín, alcalde de Sevilla, era de ideas democráticas, aunque hoy en día las suposiciones de este tipo son un tanto ingenuas.

Sé que este no es el lugar más indicado para decir esto, pero por ahora es el que tengo disponible.

Vosotros mismos. La propuesta es a nivel nacional. Si veis el exceso que yo veo os invito a haceros eco del asunto.


Defensa de los Derechos de las Prostitutas:

1 comentario:

neoGurb dijo...

No voy, nunca he ido, no tengo intención de ir de putas.

Hay muchos trabajos denigrantes, mucho abuso, mucha explotación.

Lo necesario es crear unas condiciones de trabajo decentes para todos. Que quien trabaja tenga derecho a médico y pensión. Menos hipocresía y más realidad. Más cultura y salud, y menos gestos vacíos en pro de esa supuesta igualdad que a algunos políticos les llena la boca, siempre que no les afecte al bolsillo o al cochazo, y siempre que a la chacha ecuatoriana no se le ocurra pedir un sueldo o un horario decentes. Si se le ocurre hacerlo, lo mismo la mandan a la puta calle, justamente a eso: a hacer de puta.